Hijos que agreden a sus padres: un problema en crecimiento. ¿Necesitas más información?
El conflicto o la violencia de los hijos a sus padres es un fenómeno más común y más extendido de lo que pensamos.
Frente a él, los padres y madres dudan, se sienten impotentes, e incluso tienen miedo. Se sienten indefensos, pues carecen de los recursos, de las habilidades, o de la formación necesaria para poder abordarlo con éxito.
Conocer y reconocer el problema es el primer paso hacia su solución.
¿En qué consiste la violencia filioparental?
Son conductas de violencia física, psicológica y económica reiteradas de los hijos e hijas hacia los padres, madres o adultos que ocupan su lugar.
¿Es un problema común?
En los últimos años la violencia filo parental se ha convertido en un fenómeno social exponencial, que se está visibilizando gracias a una mayor concienciación y aceptación de la situación por parte de los padres y madres, y de la sociedad en su conjunto.
¿Por qué hemos llegado a esta situación?
No hay una causa única del fenómeno de la violencia filo parental, pues se pueden deber a factores como el temperamento biológico del joven, a factores sociales como la edad media de los padres, la reducción del tamaño de las familias y la presión laboral de los padres, o una sociedad más permisiva en relación al comportamiento de los jóvenes.
¿Por qué a mí?
Tu caso no es único. La violencia filioparental no atiende a diferencias por situación económica, formación y bagaje cultural, procedencia, o lugar de residencia. Se da en todo tipo de familias, con mayor incidencia en las familias monoparentales, y entre progenitores mayores.
¿Soy culpable de la violencia?
En este escenario de violencia es habitual que el joven culpabilice al padre y/o la madre de sus comportamientos agresivos, sin reconocer que otros comportamientos son posibles en respuesta a su ira o frustración.
¿Es algo que pasará con el tiempo, cuando se dé cuenta de su comportamiento?
Hay algo que debes entender: la violencia en un joven adolescente ni es normal, ni forma parte de un proceso natural, ni es algo que debemos asumir o aceptar por su edad. Cuando hay violencia filioparental, ésta no desaparece de forma espontánea en el tiempo sino que suele incrementarse, por lo que hay que identificar rápida y claramente el problema para poder abordar soluciones específicas en cada caso.
¿Cómo debe actuar la familia extensa y las personas cercanas?
La familia extensa, los amigos y otras personas cercanas constituyen un gran apoyo para los padres y madres que se enfrentan a esta situación. Comprender el fenómeno, escucharles sin juzgar, apoyarles en los momentos difíciles, animarlos en los avances que consigan, son elementos fundamentales en el proceso de atención a los padres que se ven inmersos en este fenómeno.
¿Qué puedo hacer?
Ningún padre o madre está preparado para abordar esta situación cuando llega a cierto nivel de gravedad. Por eso te animamos a tomar conciencia del problema, a entender su dinámica, a no culpabilizarte, a mantener la calma, a informarte adecuadamente, y buscar ayuda profesional.
¿Esto tiene solución?
La violencia filo parental tiene solución. Una vez identificada y evaluada la situación familiar y del joven, y a través de un proceso donde intervienen ambas partes, existen terapias, herramientas y acciones que dotarán a ambas partes de los recursos necesarios para restablecer y consolidar la armonía familiar, y comportamientos de relación basados en el respeto, el diálogo, y la participación.
TIPOS DE VIOLENCIA
CONOCE TU SITUACIÓN
La violencia filoparental es un proceso que evoluciona, y que no desaparece con el tiempo, sino que se acentúa sino se cuenta con los apoyos y el asesoramiento necesarios.
A continuación describimos 5 estados en los que se puede encontrar tu familia:
ESTADO 1
Dificultad para gestionar la frustración. Inteligencia emocional débil.
ESTADO 2
Dificultades en la comunicación familiar. Intereses personales divergentes.
ESTADO 3
Imposibilidad para establecer límites por parte de los progenitores/cuidadores.
ESTADO 4
Ruptura de todos los canales de comunicación familiar.
ESTADO 5
Riesgo para la integridad. Ambiente hostil y riesgo físico y/o emocional. Abuso de estupefacientes que afectan negativamente al individuo y a la familia. Uso abusivo de herramientas TIC que afectan negativamente al individuo y la dinámica familiar.
Si identificas tu familia en alguno de estos estados, no lo dudes. Sabemos cómo te sientes y podemos ayudarte.


